La historia que relataremos hoy sucedió allá por los años cuarenta, cuando las mujeres en gran parte del mundo eran vistas como objetos o mercancías que se podían negociar.
En aquel tiempo ellas no tenían voz ni voto, el rumbo de su vida lo decidían sus padres, o hermanos, para después pasar este privilegio a sus esposos.
La negociación predilecta era el matrimonio, había quienes se esforzaban por encontrarles a sus hijas buenos partidos, hombres ricos y poderosos que se hicieran cargo de ellas, mientras que otros, tenían que pagar para que alguien se las llevase, por más mal que esto se escuche era verdad, se establecía una “Dote”, cierta cantidad de riqueza en bienes o dinero que era otorgada a aquel que se casara con alguna chica.
Así sucedió con Beatriz Zepeda, una chica común que solo aspiraba a casarse de blanco, pero el novio que ella tenia no era mas que un pobre diablo, sin visión del futuro, sin un presente sólido, no tenia oficio ni beneficio, ni mucho menos intensiones de comprometerse con la joven. Por lo cual los padres intervinieron de inmediato, consiguiendo para su hija un mejor partido, y usando la dote para convencerlo ya que consideraban que la pobre de Beatriz no era muy agraciada.
La muchacha aceptó todas las imposiciones a sabiendas de que no se mandaba sola y que su vida no le pertenecía.
Al poco tiempo le presentaron un Caballero distinguido que mostraba algo de interés en ella y se arregló el compromiso, solo que este hombre no era de buenas maneras, enredó a la familia e hizo que le otorgaran la dote antes de lo debido, mientras los padres de Beatriz se encargaban de organizar la fiesta y de conseguirle el mejor vestido que el dinero podía pagar en ese entonces, el hombre huyó con todo el dinero y no se dieron cuenta hasta el día del casamiento cuando el no se presentó en la ceremonia.
Todos los familiares y amigos de la novia estaban presentes, solo el novio faltó ese día.
Este hecho hizo que la joven se encerrara en su habitación de inmediato, muerta de desesperación, ahogada en llanto, y decepcionada de todo, ni siquiera se quitó el vestido, y aun lo tenia puesto cuando la encontraron colgando de una viga en su recamara.
Con los hechos que se acaban de narrar, nació la leyenda del vestido de novia, porque dicen que, desde aquel día, cada noche ronda por la casa un vestido de novia que sale por la ventana de la habitación de Beatriz, después de que un lastimero quejido invade la zona, haciendo correr hasta el más valiente de todos.